Una de estas últimas tormentas en la casa que recientemente alquilamos, nos perjudicó en 2.900 Reales en aparatos electricos que estaban conectados a la energía electrica y se quemaron. Había acabado de comprar una PC con el dinero por adelantado pagado por la traducción de un libro para un pastor amigo. De tres PCs que teníamos, estamos con una sola para cuatro usuarios. Fue terrible la desazón. Así como también vi hoy en el Pastor Maros.
Lo que queda por hacer en esos momentos, por más cristiano maduro que uno se crea, es llorar en silencio. Creo que también es lo mejor, pues, hasta el Espíritu Santo cuando no sabemos como orar, sólo gime en nosotros.
Felizmente, nuestra Roca es Jesucristo, el Señor de todo.
El dueño de la casa no quería reconocer que no era problema nuestro, y puso la culpa en el vecino que tapó las canaletas con escombros de construcción. Afirmó esto mismo haber acontecido una vez, y que los antiguos inquilinos reaccionaron muy mal con él. Ponderó: "Pero usted es diferente".
Alabado sea el Señor, porque estamos aquí para dar testimonio de Él.
Finalmente, el Señor me dio gracia. Nadie de nosotros quería enfrentar el problema, porque sabíamos que Dios estaba en el control de todo. No era nadie ni siquiera el Diablo. Al final, el Señor me dio la estrategia, y todo salió en paz, aunque eso nos llevó a vivir un bajón económico muy grande, pero en paz. !En todo sea Dios alabado!

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